Extremadura, esa tierra de contrastes y paisajes sorprendentes, se convierte en un destino ideal para visitar durante los meses de junio y julio. ¿Por qué? Principalmente, por el clima. Durante estos meses, la región extremeña disfruta de días largos y soleados con temperaturas cálidas pero no excesivas, lo que permite realizar actividades al aire libre sin pasar calor extremo. Además, las noches son agradables, perfectas para pasear por sus calles o disfrutar de una cena al aire libre.
Pero el verano en Extremadura no solo se trata de su clima agradable, también ofrece una gran variedad de opciones naturales y gastronómicas que no te puedes perder. Desde extensas dehesas hasta majestuosas montañas, esta región tiene mucho que ofrecer a los amantes de la naturaleza. Además, su rica gastronomía, basada en productos locales de alta calidad, deleitará tu paladar con platos tradicionales únicos.
Naturaleza en estado puro
Extremadura es un paraíso natural con una gran diversidad de paisajes. Uno de los lugares más impresionantes para visitar en verano es el Parque Nacional de Monfragüe. Este espacio protegido es conocido por su impresionante fauna y flora, así como por sus espectaculares formaciones rocosas y sus imponentes ríos. Aquí podrás realizar senderismo, observación de aves o simplemente disfrutar de la naturaleza en su estado más puro.
Otro lugar destacado es el Valle del Jerte, famoso por sus cerezos en flor en primavera y por sus piscinas naturales en verano. Sumérgete en sus aguas cristalinas y disfruta de un día refrescante en plena naturaleza.
Gastronomía extremeña
La gastronomía de Extremadura es otro de sus grandes atractivos. No puedes dejar de probar el famoso jamón ibérico de la región, así como otros embutidos y quesos de gran calidad. Los platos tradicionales como el gazpacho extremeño, el caldero de cordero o las migas extremeñas son una delicia para el paladar.
Además, durante el verano, muchos pueblos y ciudades de Extremadura celebran sus ferias y fiestas gastronómicas, donde podrás degustar una amplia variedad de productos locales y platos típicos.
Cáceres: Ciudad monumental
Cáceres, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una ciudad que te transportará a la Edad Media con sus calles empedradas, murallas y torres defensivas. Pasea por su casco antiguo y descubre monumentos como la Plaza Mayor, la Concatedral de Santa María o la Torre de Bujaco. Además, no te pierdas la gastronomía cacereña en alguno de sus muchos restaurantes y bares de tapas.
Mérida: Ciudad romana
Mérida, la antigua capital de la provincia romana de Lusitania, es un auténtico museo al aire libre. Visita su impresionante Teatro Romano, el Anfiteatro, el Puente Romano sobre el río Guadiana y el famoso Templo de Diana. Además, Mérida es famosa por su Festival Internacional de Teatro Clásico, que se celebra durante los meses de julio y agosto.
Alcántara ofrece mucho más que su Puente Romano
Alcántara es conocida por su imponente Puente Romano sobre el río Tajo, una auténtica obra maestra de la ingeniería romana. Pero esta localidad ofrece mucho más que su famoso puente. Visita el Castillo de Alcántara, la Iglesia de San Pedro o el Museo de Arte Visigodo.
Además, aprovecha para disfrutar de un baño en las aguas del río Tajo y saborear la cocina local en alguno de sus restaurantes.
En resumen, Extremadura es un destino perfecto para visitar este verano, con su clima agradable, su naturaleza impresionante, su deliciosa gastronomía y sus encantadoras ciudades y pueblos. ¡No te lo pierdas!
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